Aliviar el dolor
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Medicina alternativa para aliviar el dolor

Muchas personas que padecen un proceso oncológico, o que sufren de alguna enfermedad crónica y altamente dolorosa, como pueden ser la fibromialgia, la osteoartritis o el síndrome del túnel carpiano, entre otras, se interesan por terapias alternativas que van más allá de la medicina tradicional.

La idea es complementar esos tratamientos oncológicos, o médicos para cualquiera de estas patologías, con fórmulas alternativas que permitan obtener mayor sensación de control y alcanzar un estado de paz mental más sereno. El problema con estas terapias es que no siempre su eficacia está comprobada y en algunos casos su uso puede ser contraproducente.

¿En qué consisten las terapias alternativas?

Son muchas las opciones que sirven de complemento a los tratamientos tradicionales. Normalmente no desempeñan un papel directo en la sanación de estas enfermedades, pero sí ayudan a reducir sintomatología común como la ansiedad, la fatiga, las náuseas, el estrés o la dificultad para dormir.

Integrar tratamientos de este tipo con la prescripción médica de carácter científico solo es posible cuando quien así lo determina es el personal médico, y siempre que se demuestre un efecto activo y positivo.

De este modo, ante situaciones de ansiedad resulta interesante probar sesiones de hipnosis, masaje, meditación y técnicas de relajación. En caso de que quiera reducirse el dolor físico, un síntoma que acompaña a los pacientes de fibromialgia de manera constante, los tratamientos de acupuntura, también hipnosis, los masajes e incluso la aromaterapia y la musicoterapia van a resultar muy positivos.

En este conjunto de terapias alternativas aparecen procesos como la meditación y las técnicas de relajación, el mindfulness, el reiki, el yoga o el tai chi. La idea básica es nunca sustituir tratamientos convencionales, sino complementarlos, incidiendo en aspectos más mentales y de estimulación anímica que de salud física.

Puedes encontrar más información sobre las terapias alternativas en wellme.es, pero es importante incidir en que la puesta en marcha de estos tratamientos siempre debe ser validada por un especialista médico.

¿Qué terapias alternativas son positivas para paliar episodios de dolor intenso?

Algunas patologías que generan mucha sensación de dolor, como las mencionadas anteriormente, pero a las que se suman las lesiones musculoesqueléticas o la situación posterior al parto, pueden ser tratadas con tratamientos como la acupuntura o la hipnosis.

De la acupuntura y su validez dan buena cuenta en medlineplus. Esta terapia consiste en la inserción de agujas muy pequeñas en la piel, en puntos precisos de la misma. Resulta una fórmula muy útil para aliviar la náusea provocada por la quimioterapia en los tratamientos oncológicos.

No obstante, esta técnica solo es segura si la realiza un profesional acreditado que utilice agujas estériles y siempre que no se acompañen las sesiones con tratamientos anticoagulantes o recuento sanguíneo bajo.

La hipnosis, por su parte, ayuda en el proceso de relajación, pues lo que hace el paciente es entrar en un estado profundo de concentración a partir del cual se puede incentivar en controlar el dolor y reducir la tensión. Como en el caso anterior, la hipnosis solo es recomendable cuando la realiza un terapeuta certificado y la terapia ha recibido el visto bueno de los profesionales sanitarios.

Algunas patologías ya citadas encuentran también mucha calma en los masajes. La masoterapia alivia la tensión muscular, el estrés y estimula la relajación, además de actuar frente al dolor y reducir la sensación de ansiedad y fatiga muscular.

¿Cómo utilizar las terapias alternativas?

Los tratamientos médicos, ya sean de medicina tradicional o complementaria y alternativa, pueden todos presentar riesgos. La vía para controlar y reducir estos riesgos es el desarrollo científico que va desde la investigación en el laboratorio a los ensayos clínicos y la fase final de aprobación en comités éticos.

Para las terapias complementarias, a todo esto hay que sumar la formación, los conocimientos y la experiencia del profesional especializado en esta materia. Muchas de estas técnicas tienen como objetivo calmar la ansiedad, la fatiga, los episodios de dolor  y el propio estrés que genera padecer estas enfermedades, pues a menudo implican mucho tiempo de padecimiento o incluso cronificarse en el tiempo.

De hecho, algunos tratamientos oncológicos tienen importantes efectos a nivel físico, véase el caso de la quimioterapia y la radioterapia, por lo que acudir a acupuntura o hipnosis para cubrir estos efectos secundarios y negativos, puede ser de gran ayuda.

En algunos casos, los tratamientos alternativas trabajan bien juntos. Respirar profundo mientras se recibe un masaje ayuda a liberar más la tensión. Acudir a la masoterapia y acompañarla de terapias musicales o incluso la aplicación de aceites esenciales sobre la piel y masajearla como parte de la aromaterapia, también inciden en un mayor grado de relajación.

La idea es acompañar esos tratamientos que la ciencia ha demostrado que resultan eficaces pero pueden llegar a agotar mentalmente con otras terapias complementarias bien diseñadas para aliviar esa carga anímica.

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