La evolución del ascensor
General

La evolución del ascensor

A lo largo de la historia, los humanos han tenido siempre la necesidad de mover cosas.

Hace 4000 años, los egipcios tenían que mover 50 kg de piedras hasta 140 metros para construir las pirámides y hoy en día, las personas que viven y trabajan en rascacielos suben cientos de pisos a velocidades de hasta 20,5 metros por segundo.

Dicho esto, podemos concluir que hemos recorrido un largo camino desde las cuerdas y poleas utilizadas históricamente hasta los ascensores eléctricos que utilizamos ahora. Pero, ¿cómo llegamos del punto A al punto B?

El pasado

El primer ascensor conocido, operado con cuerdas y poleas para levantar materiales de construcción, fue inventado en el siglo III a.C. y era accionado por personas, animales o agua. En el primer siglo d.C., los gladiadores y los animales salvajes en el Coliseo romano eran levantados a través de sistemas de ascensores rudimentarios que dieron paso a ‘La silla voladora’, uno de los primeros ascensores desarrollados específicamente para el uso humano, que operaba mediante un sistema de poleas y contrapesos.

A medida que el mundo se acercaba a la Revolución Industrial, los que trabajaban en la construcción necesitaban más que nunca tener sistemas eficientes, fiables y rápidos, ya que los edificios se hacían más altos y los cargos de carbón, madera y acero se hacían más grandes.

Pero no fue hasta 1852 que la gente empezó a tomar en serio la seguridad de los ascensores. No es sorprendente que el primer “dispositivo de seguridad”, un trinquete con dientes de sierra que impedía que los ascensores cayeran si un resorte perdiera su tensión, fue, en el mejor de los casos, rudimentario. No obstante, hizo que el transporte en ascensores fuera considerablemente menos peligroso, lo que resultó en la construcción de propiedades residenciales cada vez más altas y, en algunos lugares, en una burbuja inmobiliaria.

Desde entonces, las innovaciones transformaron el ascensor más rápidamente. Los inventores de todo el mundo empezaron a solicitar patentes sobre mecanismos para cerrar las puertas automáticamente, evitar que las puertas se cierren sobre los pasajeros u otros objetos, y otros dispositivos para mejorar la seguridad y la velocidad.

Aun así, todo cambió solo cuando los ascensores fueron conectaron a las redes eléctricas a través de los cables de infraestructura del edificio. Las ciudades se levantaron repentinamente y las nuevas innovaciones tecnológicas están transformando la forma en que operan los ascensores.

El presente y el futuro

En los últimos años, hemos visto cambios masivos en la industria de los ascensores, desde la forma en la que operan hasta la forma en la que reciben servicio de mantenimiento.

El ascensor del presente y el futuro

Dada la aparición de la “tecnología inteligente” en nuestros televisores, teléfonos y coches, no es una sorpresa que los ascensores también sean “inteligentes” ahora. Como medio para mover a los pasajeros de forma más eficiente a través de los rascacielos, los ascensores ahora pueden ser programados para operar de diferentes maneras en diferentes momentos del día. Del mismo modo, a través de la conectividad a Internet y de los sensores, el desgaste de las cabinas de ascensores será detectado automáticamente, guardado en una plataforma basada en el cloud, procesado y analizado para predecir cuándo habrá que realizar el mantenimiento en el futuro. Esta tecnología también permite a las empresas ofrecer servicios a los ascensores de forma remota, ahorrando tiempo y dinero.

Además, a medida que más y más personas en el mundo se van a vivir en las ciudades, la eficiencia es más importante que nunca. Quizás es por eso que la velocidad de los ascensores ha aumentado tan rápidamente. Hoy en día, el ascensor más rápido se mueve desde la planta baja hasta la última planta (530 metros) en solo 43 segundos.

Entonces, la única pregunta que queda es: ¿qué sigue? Sabemos que los ascensores que se mueven de manera horizontal y vertical, recordando al gran ascensor de cristal que aparece en Charlie y la fábrica de chocolate, no están lejos de convertirse en realidad. Tampoco lo están los ascensores con un 50% más de capacidad y los que pueden transportar hasta 450 kg más de lo que pueden llevar las cabinas actuales. Más allá de eso, es imposible decir que seguirá, pero, seguramente, los ascensores serán más rápidos y más eficientes que nunca.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.