Preconcurso de acreedores
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El preconcurso de acreedores: diferencias respecto al concurso o al concurso express

El preconcurso de acreedores es una figura concursal que permite a las empresas evitar las consecuencias del concurso de acreedores, les ayuda a alcanzar acuerdos para la refinanciación de sus deudas y contribuye a hacer la empresa viable de cara al futuro. Pero muchas empresas tienen dudas acerca de qué significa el preconcurso y sus diferencias con el concurso de acreedores o el concurso express.

En la actualidad existen expertos en gestión de crisis empresariales, como puede ser Igor Ochoa, de la consultora Dipcom Corporate, que logran solucionar situaciones de insolvencia a través de figuras como el preconcurso. Este tipo de expertos conocen de manera profunda la Ley Concursal y encuentran soluciones en un elevado porcentaje incluso para los casos de mayor complejidad.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre preconcurso y concurso de acreedores?

El preconcurso de acreedores es un paso previo a la declaración del concurso de acreedores que resulta muy ventajoso para las empresas con problemas financieros y que puede evitar llegar al concurso, con las consecuencias negativas que esto puede traer a las empresas. Para solicitar el preconcurso, las empresas tienen como límite de plazo los dos meses posteriores al conocimiento de su insolvencia, así que es un paso que la propia empresa tiene que dar antes de que los acreedores soliciten el concurso forzoso en el juzgado.

Esto es muy importante porque con el preconcurso se protege de manera legal al administrador de la sociedad y a la propia empresa, algo que no ocurre en el concurso. Otra diferencia respecto al concurso es que la empresa debe alcanzar un acuerdo con sus acreedores durante el plazo que estipule el Juzgado de lo Mercantil para evitar una intervención judicial y llegar finalmente al concurso de acreedores.

Concurso acreedores express

De esta forma, con el preconcurso de paraliza cualquier ejecución contra los activos, bienes o cuentas de la empresa, excepto las de la Seguridad Social y Hacienda. Por tanto, la empresa cuenta con un plazo de tiempo de cuatro meses para recomponer su calendario de pagos y refinanciar sus deudas sin que se produzcan embargos para el pago de las mismas. Esta capacidad de dar un giro a la situación no se produce en el concurso, en el que un administrador toma las riendas de la empresa para abonar las deudas a los diferentes acreedores según la prioridad que establece la Ley Concursal.

Una empresa muy conocida que recientemente ha solicitado el preconcurso de acreedores es la murciana Inversiones y Edificaciones Sodelor, tras comunicarlo a promotoras y cooperativas y dejando paralizada de momento la construcción de mil viviendas hasta ver cómo finaliza el preconcurso, ya que la empresa acarrea varios años de pérdidas a pesar de haber incrementado su facturación.

¿Y respecto al concurso express?

Las diferencias entre el preconcurso de acreedores y el concurso express son también significativas, ya que tienen objetivos muy diferentes. Mientras que con la declaración del preconcurso la empresa intenta encontrar una solución para que las deudas no conviertan a la empresa en inviable, con el concurso express se pretende echar el cierre a empresas con problemas de la forma más rápida y sencilla posible.

El concurso express permite reducir el plazo medio del concurso hasta la mínima expresión y evita la figura del administrador concursal en la empresa. Esta modalidad de concurso nació en el año 2011 para liquidar y extinguir sociedades que no tienen bienes suficientes para afrontar todas las deudas que tenían con sus acreedores y que tampoco pudieran hacerlo en el futuro. De esta forma se evitaba un proceso que puede durar años, como es el concurso de acreedores, y que además supone una elevada inversión económica y de tiempo para las empresas

Por tanto, con el concurso express las empresas tan solo tienen que presentar la documentación en el juzgado para que el juez lo examine sin que haya una fase de calificación y evitando toda responsabilidad del deudor. En un único acto el juez dicta la apertura y la conclusión del concurso express, pide la extinción de la sociedad y la elimina de la hoja registral. Esto supone un importante ahorro respecto al concurso ordinario que permite a los emprendedores y empresarios pasar página y cerrar una etapa.

En resumen, el preconcurso de acreedores tiene como objetivo negociar una refinanciación de la deuda para asumir un nuevo calendario de pagos evitando la intervención de la compañía, tanto por parte del administrador concursal como en sus cuentas y bienes, algo que ocurre en concurso de acreedores. Para evitar el concurso de acreedores en empresas sin bienes suficientes para afrontar todas sus deudas, la figura del concurso express permite acortar plazos y ahorrar tiempo y esfuerzo.

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