Lo que los antiguos dijeron
Origen del orden dórico
"Después de haber señalado recintos consagrados a los dioses inmortales, empezaron a edificar templos. El primer templo... que vieron construido asà estaba en una ciudad de los dorios. Como quisieron poner columnas en este templo y no tenÃan la medida de las proporciones, investigaron cómo hacerlas para que no sólo fuesen aptas para soportar la carga, sino que también fuesen de aspecto agradable por sus proporciones. Midieron la huella de un pie humano y la relacionaron con su altura. Cuando supieron que el pie era la sexta parte de la altura de un hombre, transfirieron esta relación a la columna. Hicieron la altura del fuste, incluido el capitel, seis veces mayor que la anchura de su base. Asà fue cómo la columna dórica aportó a los edificios las proporciones de un cuerpo varonil y su solidez y belleza".
Vitruvio, Sobre la arquitectura, 4, 1, 4-6
Origen del orden jónico
"Cuando decidieron levantar un templo en honor de Diana, inventaron un nuevo estilo, dándole esbeltez al aplicar la misma proporción que para el estilo anterior, pero ahora la relacionaron con las pisadas de una mujer. Hicieron que la anchura de la columna fuera la octava parte de su altura, para que tuviera un aspecto más grácil. Después pusieron en su base un anillo a manera de calzado, y en el capitel colocaron como cabellera unos bucles rizados que le caÃan a derecha y a izquierda, y con ondas y guirnaldas adornaron la frente como si llevara flequillo. A lo largo de todo el fuste marcaron estrÃas como si fueran los pliegues de las estolas que llevan las matronas. Asà hicieron el modelo de los dos estilos de columnas, uno de belleza severa, sin adornos, varonil, y el otro con la figura, la ornamentación y la proporción femenina... Y como los primeros que lo usaron fueron los jonios, se le llamó estilo jónico".
Vitruvio, Sobre la arquitectura, 4, 1, 7-8
Origen del orden corintio
"El tercer estilo, llamado corintio, imita la esbeltez virginal, porque su forma recuerda los adornos más bellos de una doncella, representada con los miembros más esbeltos a causa de su tierna edad. Cuentan que el descubrimiento de este capitel fue asÃ: una doncella de Corinto, ya en edad de casarse, se puso enferma y murió... Su nodriza cogió los juguetes con los que la muchacha jugaba cuando estaba viva, los colocó en un cestito y, llevándolo a su tumba, lo puso encima y, para que todo aquello se conservase más tiempo al aire libre, lo tapó todo con un ladrillo. Este cestito quedó colocado por casualidad encima de una raÃz de acanto. Más tarde, la raÃz de acanto, a pesar de tener encima este peso, en primavera sacó hojas y brotes, y estos brotes, creciendo por los lados del cestito y por los costados del ladrillo, se doblaron por el peso en sus extremos superiores formando volutas".
Vitruvio, Sobre la arquitectura, 4, 1, 8-9 |