
La teoría de los seis grados de separación tiene cada día más posibilidades de convertirse en realidad. Según se dice, cada ser humano que habita en este planeta puede ser relacionado con otro mediante seis intermediarios. Pueden ser familiares, amigos, conocidos o compañeros de trabajo, eso es lo de menos. Lo importante es que parece que, poco a poco, lo que antes era un mundo inmenso empieza a quedarse pequeño. Puede que años atrás esta afirmación hubiera sido exagerada, pero las nuevas formas de comunicación que han surgido gracias a los avances tecnológicos no la hacen tan descabellada. La palabra mágica que une culturas y atraviesa fronteras con facilidad tiene un nombre: Internet. Mediante la red se puede transmitir prácticamente todo: vídeo, audio, contenidos interactivos… sólo era cuestión de tiempo que el potencial de Internet se usase para fines más personales. Y ahí es donde entran en juego las redes sociales, herederas directas de la Web 2.0.
Siempre resulta trabajoso establecer y mantener relaciones sociales, ya que requieren una atención y un tiempo del que muchas veces carecemos. Muchos amigos del colegio se han quedado perdidos en el recuerdo por falta de contacto y hay momentos en los que puede ser violento e incómodo forzar encuentros para conocer nuevas personas que nos interesan. Las redes sociales funcionan como un complemento de las relaciones humanas: nos permiten mantener el contacto con conocidos con comodidad y, además, permiten la posibilidad de conocer a cientos e incluso miles de personas que compartan nuestros intereses y aficiones. Así, encontramos redes dedicadas a todo tipo de ámbitos como pueden ser la amistad, el amor, deportes, cine, música… las posibilidades son enormes.
ALGUNAS REDES SOCIALES
Las redes sociales son un fenómeno relativamente reciente. Los primeros experimentos datan de 1995, pero no fue hasta el 2003 cuando comenzaron a popularizarse los puntos de encuentro con la aparición de pesos pesados como MySpace. Actualmente, hay dos redes sociales que lideran el ámbito internacional: La ya mencionada MySpace y Facebook.

MySpace lleva en funcionamiento desde 2003 y, hasta hace bien poco, ha sido la mayor referencia mundial de las redes sociales gracias a la gran comunidad activa de usuarios de la que dispone. La comunidad MySpace ha estado siempre muy ligada a la música y, en ella, un gran número de grupos y artistas cuentan con su propio espacio en el que se pueden escuchar algunas de sus canciones en línea, sin ningún coste. Así, las redes sociales se han convertido en una herramienta publicitaria muy poderosa, sobre todo para grupos pequeños que no cuentan con el respaldo de una discográfica.

La música ocupa un lugar destacado en la portada de la web de MySpace, pero también pueden visionarse tráileres de cine y otros eventos.
Facebook contaba con su primer prototipo ya en 2003, pero no ha sido hasta hace bien poco cuando ha despegado de una manera espectacular. Actualmente, cuenta con más 170 millones de usuarios en todo el mundo, se cuelgan más 850 millones de fotos cada mes y está traducida a 35 idiomas, además de estar en proceso de traducción a otros 60 más. Y se espera que siga creciendo.

Facebook tiene un diseño más sobrio y funcional, pese a sus orígenes universitarios.

También tenemos versiones nacionales que gozan de gran popularidad como Tuenti, a la que se accede exclusivamente mediante invitación de un amigo que ya sea miembro. Al final, la elección de qué red social usar viene dictaminada por el número de amigos conocidos que podamos tener en cada una.
Por supuesto, existen redes menores pero más especializadas, que pueden ser de gran utilidad, como LinkedIn, orientada a establecer contactos profesionales, o Abuelos en la red, una estupenda iniciativa creada para que las personas mayores puedan compartir experiencias. Aunque los jóvenes son los principales usuarios de estas redes, no existe límite de edad para usarlas.
FUNCIONAMIENTO
Estas redes tienen un funcionamiento sencillo: mediante un sistema de registro, el usuario crea un avatar (su personificación en la red), que puede ser verdadero o falso. Muchas veces, es suficiente contar con una dirección de correo electrónico válida, ya que suele ser el mínimo exigido para poder recibir notificaciones o correos informativos en la bandeja de entrada. Aún así, el nivel de datos exigido varía de una red a otra y en muchas ocasiones veremos que podemos rellenar campos como fecha de nacimiento, profesión o incluso preferencias sexuales. Por supuesto, no hay obligación de rellenarlos, aunque hay que mantener la cautela a la hora de revelar datos personales, ya que cualquier persona puede llegar a verlos fácilmente y hacer un uso indebido de ellos. Los datos personales pueden ir acompañados de una fotografía para tener una representación más directa, pudiendo escoger entre mostrar una imagen proporcionada por la red social o enviar una de nuestra propia cosecha. Una vez registrados, solamente nos queda lanzarnos a la aventura.

Algunas opciones de la red social Facebook. Podemos publicar fotos, vídeos, enlaces, modificar nuestra información o incluso describir brevemente nuestra actividad actual.
Tras registrarnos y darnos de alta, se nos presenta la posibilidad de personalizar nuestro propio espacio. Cada vez que alguien encuentre nuestro perfil, podrá ver una página web con nuestro nombre, fotos, actualizaciones, comentarios, número de amigos, música y vídeos favoritos… y un buen puñado de opciones que podemos personalizar en cualquier momento.
AMIGOS POR TODAS PARTES
Pero, ¿cómo podemos encontrar a nuestros amigos y conocidos en la inmensidad de la red? La respuesta es sencilla: muchos de estos programas se pueden asociar con nuestra cuenta de correo electrónico, leen nuestra libreta de direcciones de manera automática y nos ponen en contacto con aquellos usuarios conocidos que deseemos. Por ello, suele ser importante dar una dirección de correo electrónico válida, ya que sin ella perderíamos muchas de las ventajas de estas redes. Por supuesto, siempre queda la opción de buscar a nuestros amigos mediante una búsqueda manual que nos permitirá ser más selectivos. Tras ponernos en contacto con nuestros amigos y conocidos, solamente queda entrar en el juego que estas redes ofrecen.
En cada conexión podemos ver un listado de novedades que nos muestran acciones de nuestros compañeros: fotos nuevas, vídeos, música que están escuchando, comentarios, amigos nuevos que hayan agregado o incluso de qué cosas se han convertido en seguidores. Además, podremos comentar todas estas acciones, escribir mensajes en sus páginas o recomendar amigos comunes para ponerlos en contacto.
El aprovechamiento de estas redes depende mucho del número de amigos con que contemos en ellas, pero siempre se puede optar por conocer a gente nueva y agregarla esperando encontrar una amistad (o puede que algo más). Mediante los grupos que se crean dentro de la red social, podemos conocer a gente que comparte nuestras aficiones: por ejemplo, si nos unimos a un grupo de fans de una película o de un género de cine determinado, podremos ver a sus miembros y mantener discusiones a través de foros o mensajes. Si surge una amistad, se agrega al individuo como amigo. Si esa amistad no cuaja, se puede eliminar a esa persona de nuestros contactos con un par de clics de ratón.
REDES SOCIALES Y PRIVACIDAD: LA POLÉMICA ESTÁ SERVIDA
La privacidad en estas redes sociales ha sido objeto de debate en numerosas ocasiones debido a su carácter público. Las opciones de privacidad de nuestra cuenta son altamente configurables y podemos hacer que nuestro perfil sea visible para nuestros amigos, para amigos de nuestros amigos o para todo el mundo. Así, podemos evitar que cualquier desconocido tenga acceso a nuestras aficiones o datos personales, pero aún así debemos ser muy cuidadosos con los datos que colgamos en Internet y no es recomendable ofrecer mucha información, al existir el peligro de que pueda ser usada para fines poco legítimos (como envío de correos basura o robo de identidad). Asimismo tampoco es recomendable agregar como amigos a personas que no conozcamos, ya que en estas redes es muy fácil falsear una identidad, puesto que no hay ningún control sobre la veracidad de los datos.

La mayoría de estas redes disponen de una gran variedad de opciones de configuración de la privacidad, además de extensos contratos de uso que conviene leer antes de inscribirse.
A pesar de sus virtudes, las redes sociales aún resultan accesorias a las relaciones humanas. Muchas veces se han dado anécdotas en las que personas con más de 1000 amigos en la Red se han quedado solas a la hora de convocar una fiesta en su casa, demostrando que la designación “amigo” en Internet puede ser puesta en duda en algunas ocasiones. Quizá debiera, en algunos casos, sustituirse por “conocido” para ajustarse más a la realidad, ya que desconectarse y dejar aparte ese mundo virtual resulta tan fácil como pulsar un botón. No hay que olvidar que, normalmente, las amistades que merece la pena conservar se consolidan en persona, y no delante de una pantalla de ordenador. Todavía está por ver si a las redes sociales les queda algo que decir al respecto.
«« Fuentes consultadas para la creación de este artículo:
www.wikipedia.org
www.myspace.com
www.facebook.com
www.tuenti.com
http://www.microsiervos.com/archivo/internet/vdg-vida-social-se-va-a-internet.html
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