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Blog para profesores, Pere Marquès

¿Qué nos aporta trabajar en aulas 2.0? - Primeros resultados de la investigación AULATICE

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trabajar en aulas 2.0

 La investigación AULATICE (2009-2011) se desarrolla a partir de convenios de colaboración entre las empresas SMART, EPSON y Editorial SM y el grupo de investigación “Didáctica y Multimedia” (DIM-UAB) de la Universidad Autónoma de Barcelona.  En el estudio participan 30 profesores y unos 1.000 alumnos de 10 centros docentes situados en diversas zonas del país y representativos de los niveles educativos de primaria, ESO y bachillerato.

La finalidad de la investigación es doble. Por una parte, la experimentación de las posibilidades didácticas e innovadoras de los recursos TIC en las aulas AULATICE, que disponen de pizarra digital interactiva, lector de documentos y ordenadores personales. Por otra parte, la identificación de los mejores modelos didácticos de uso compartido de los libros de texto y los contenidos digitales on-line en estas aulas.

Los profesores participantes recibirán 5 sesiones formativas (dos congresos plenarios y tres seminarios en su propio centro) sobre los mejores modelos de actividades didácticas que se pueden realizar con el uso de estos recursos. Luego, en sus aulas AULATICE, los profesores contextualizarán y aplicarán con los alumnos estas actividades de enseñanza y aprendizaje, y analizarán el valor añadido que comportan frente a las actividades tradicionales realizadas sin recursos TIC. 

Durante este primer año de la investigación (2009 - 2010), la utilización de las pizarras digitales interactivas ha sido muy elevada, pues la mayor parte del profesorado las ha utilizado en más del 60% de sus clases. Por el contrario, el uso de los portátiles de los estudiantes ha sido más limitado, alrededor del 30% del tiempo semanal de clases, como se había acordado en las sesiones de formación. No obstante, un tercio de los profesores no han llegado a este nivel de utilización por retraso en las instalaciones tecnológicas.

Los MODELOS DIDÁCTICOS más utilizados, y con muy buen resultado, son los que se realizan con la pizarra digital y están centrados en la actividad y control del profesor: exposiciones magistrales,  realización de ejercicios entre todos, corrección pública de ejercicios, realización de comentarios en clase a partir de la visualización de vídeos periódicos digitales, webs… Por otra parte, algunos profesores tienen un blog donde ponen materiales didácticos para sus alumnos. Y parece que les resulta útil y va bien a los estudiantes.

También se ha utilizado mucho y con buenos resultados otros modelos con la PDI centrados en la actividad e iniciativa de los estudiantes: presentación pública de trabajos realizados por los estudiantes,  presentación de materiales buscados en Internet, la asunción del rol de profesor para explicar temas a los compañeros. Y entre los modelos que exigen el uso de los ordenadores portátiles por parte de los estudiantes, los más utilizados han sido: la realización de ejercicios autocorrectivos o para corregir posteriormente con la PDI.

En cuanto a los modelos de uso compartido de los recursos TIC y los libros de texto, los más aplicados en clase han sido: consultar y realizar actividades de los DVD que acompañan a los libros de texto, hacer resúmenes y síntesis del libro y exponerlas con la PDI,  y estudiar contenidos del libro de texto para luego realizar actividades propuestas por el profesor en su PC con corrección en la PDI. Y con los contenidos digitales, los modelos más utilizados han sido: elaborar presentaciones multimedia documentándose a través de contenidos digitales y exponerlas con la PD, estudiar en el PC determinados contenidos digitales  y realizar ejercicios del profesor o actividades de autoevaluación, y contestar baterías informatizadas de preguntas buscando las respuestas en los recursos digitales con corrección en la PD.

Aunque los profesores destacan algunos INCONVENIENTES: se requiere dedicar más tiempo para preparar las clases, problemas de conexión a Internet, averías y mantenimientos de los ordenadores portátiles… Las VENTAJAS son muchas e importantes. El profesorado manifiesta con unanimidad que aumenta la atención, motivación y participación del alumnado. Y que con estas actividades se facilita una renovación metodológica orientada a la innovación didáctica. 

También considera mayoritariamente que las aulas AULATICE permiten acceder a muchos recursos y compartirlos entre alumnos y profesores, contextualizar más las actividades y tratar mejor la diversidad del alumnado, proporcionando más oportunidades para investigar y desarrollar la imaginación y la creatividad. Así mismo casi todos los profesores valoran que se facilita la comprensión de los contenidos, la realización de actividades colaborativas, la realización de correcciones colectivas, la evaluación continua, y en general la enseñanza, el aprendizaje y el logro de los objetivos educativos.

En menor medida, también consideran que los estudiantes mejoran su soltura en hacer exposiciones y argumentar, y aunque aquí hay diversidad de opiniones, muchos profesores afirman que también mejora capacidad de memorización de los alumnos y aumenta la satisfacción, motivación y autoestima de los docentes. En cambio, no tienen tan claro que se aproveche más el tiempo en clase ni que se potencie su reflexión y razonamiento crítico.

Prácticamente todos los profesores consideran que los estudiantes mejoran sus APRENDIZAJES con las actividades que han realizado con el apoyo de los recursos tecnológicos AULATICE, no obstante solamente la mitad afirman que también han mejorado sus calificaciones académicas.

A pesar de todo, los estudiantes consideran mayoritariamente que así han aprendido más, y manifiestan unánimemente que les gusta realizar las clases en el aula AULATICE. Según los profesores hay un mayor impacto en los aprendizajes de los estudiantes que van bien en las asignaturas o que por lo menos suelen aprobarlas. En cambio, el impacto positivo, que también se da, parece menor en el caso de los alumnos con dificultades para aprobar y los alumnos desmotivados.  

Al profesorado también le resulta agradable organizar actividades en el aula AULATICE, y aunque manifiesta que le supone un aumento significativo de trabajo) considera que merece la pena por las mejoras en los aprendizajes de los estudiantes que se obtienen, que en gran medida son competenciales. Además de la competencia de tratamiento de la información y mundo digital que todos los profesores consideran que sí mejorará, también se valora que pueden verse favorecidas la competencias de aprender a aprender, autonomía e iniciativa personal y comunicación lingüística.

En el próximo curso, centraremos la investigación en una mayor concreción de estas ventajas potenciales, que siempre dependerán de las actividades de enseñanza y aprendizaje que se realicen con los recursos de las aulas AULATICE.  Seguiremos definiendo los mejores modelos de uso didáctico de estas tecnologías, prestando especial atención a las actividades de uso compartido de instrumentos TIC, libros de texto y contenidos digitales. Y también veremos de identificar algunas de las competencias básicas cuya adquisición por parte de los alumnos se ve facilitada con estas actividades y algunas formas de evaluación no memorísticas que permitan valorar mejor las competencias que van adquiriendo los estudiantes.

Recetas para acabar con el 50% del fracaso escolar (1): por exámenes más fáciles

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Recetas fracaso escolar 1

Recetas para acabar con el 50% del fracaso escolar (1): pon exámenes más fáciles

Está claro que estamos haciendo las cosas mal. Un 30% “crónico” (desde siempre) de fracaso escolar “reconocido” al final de la etapa de enseñanza obligatoria debería ser algo INACEPTABLE para los docentes, para los pedagogos, para los políticos…

Evidentemente las soluciones no son fáciles, pero a partir de las investigaciones que estamos  realizando desde el grupo “Didáctica y Multimedia” (DIM-UAB) de la Universidad Autónoma de Barcelona hemos identificado algunas “recetas” que pueden ayudarnos a reducir significativamente este problema.  Algunas de ellas requieren el apoyo de los nuevos instrumentos tecnológicos (TIC).

Ahí va la primera “receta”. Agradeceré comentarios críticos y el contacto de profesores que quieran unirse a nuestras investigaciones experimentando estas “recetas” con sus alumnos y proporcionando luego sus valoraciones.

¿Quieres reducir el fracaso escolar? Pues haz que los exámenes sean más fáciles.

Estaremos de acuerdo en que si hacemos que los exámenes les resulten más fáciles a los estudiantes, aprobarán más alumnos.  ¿Verdad?

Pues se trata de hacer esto. Pero de una manera en la que además TODOS los estudiantes aprendan más y adquieran los conocimientos y competencias que la sociedad actual exige a sus ciudadanos.  ¿Cómo? Veamos…

El origen del problema.

Actualmente, y aún cuando se van introduciendo sistemas de evaluación continua, la mayor parte de las actividades que configuran las notas de nuestros estudiantes proceden de exámenes memorísticos. De manera que los alumnos que no tienen buena memoria o no tienen técnicas de estudio, hábitos de concentración o la voluntad para pararse a memorizar, quedan prácticamente suspendidos.

Y así desde Primaria, poco a poco, estos alumnos se van frustrando y se van marginando más y más del sistema escolar.  Muchos pasarán a ser abiertamente “alumnos problema” al llegar a la adolescencia en la ESO.

La propuesta: reduzcamos al 50% los exámenes memorísticos.

¿Por qué no dejamos que los alumnos hagan ALGUNOS de los exámenes con una “chuleta”? O, en su caso con sus los apuntes, con el libro de texto o con acceso a determinados contenidos de Internet.

Para resolver problemas más complejos de física o matemáticas podemos dejarles las fórmulas; para hacer comentarios de textos literarios podemos dejarles los apuntes sobre métrica, rima y figuras estilísticas;  para comparar la sociedad de la Alta Edad Media con la del Renacimiento tal vez podemos dejarles consultar el libro de texto…

… Así podremos ver si el alumno sabe resolver problemas, si sabe hacer bien comentarios de textos literarios o si sabe confrontar y comentar las diferencias entre sociedades. Y… ¿verdad que suspenderían menos?

Claro que con estos exámenes con acceso a información no sabremos si el alumno sabe de memoria las fórmulas, las figuras estilísticas o todas las características del renacimiento… Solamente sabemos si sabe resolver problemas, si comenta bien los textos… Pero no hay problema.

También seguiremos haciendo exámenes memorísticos

Cuando queramos evaluar la capacidad de memoria de estudiantes y conocer en qué medida han memorizado las fórmulas de física, les pondremos un examen de memoria de fórmulas de física, “sin chuleta”. Y ya está.

No estamos abogando por el abandono de la actividad memorística. Las personas necesitamos saber cosas de memoria, empezando por tener un amplio vocabulario con el que expresarnos al hablar o escribir. Aunque tengamos toda la información del mundo al alcance desde nuestro móvil, con Google…, necesitamos conocer muchos conceptos y hechos de referencia para poder comunicarnos con agilidad y hasta para poder buscar en Internet la información que necesitemos en cada momento.

De la misma manera que, aunque tengamos calculadoras para realizar cálculos complejos, necesitamos buenas competencias de cálculo mental con operaciones simples. De la misma manera que, aunque trabajemos con editores de texto y correctores ortográficos, necesitamos saber escribir con letra legible y sin faltas de ortografía.

En definitiva nuestra propuesta es…

En definitiva, nuestra propuesta es que antes de preparar un examen tengamos bien claro lo que pretendemos medir y no mezclemos en un mismo examen las “preguntas de memoria” con otras actividades cognitivas que ya diferenció Benjamin Bloom a mediados del siglo XX: comprender, analizar, sintetizar, aplicar, valorar…

De esta manera, si ponemos 2 exámenes (uno de “fórmulas sin chuleta” y otro de problemas “con chuleta”) el alumno que no ha memorizado las fórmulas suspenderá el examen de fórmulas, pero quizás aprobará el examen de problemas. Así evitaremos que los alumnos que no recuerden las fórmulas queden automáticamente suspendidos, sin opción a demostrar si saben analizar, razonar y solucionar los problemas. Y de esta manera muchos alumnos hiperactivos, poco dados a concentrarse y memorizar pero que comprenden bien las cosas,  disponiendo de las fórmulas podrán resolver los problemas y aprobar los exámenes.

Por lo tanto, y en coherencia también con esta evolución hacia un verdadero curriculum por competencias, nuestra propuesta es que procuremos que al menos un 50% de los exámenes (o de los ejercicios con puntuación importante) se hagan permitiendo a los estudiantes el acceso a determinadas fuentes de información.

Huelga decir que en estos exámenes no podemos incluir “preguntas de memoria” del tipo  ¿qué obras escribió Cervantes?,  ni problemas de rutina como calcula el área de un cuadrado cuyo lado mide 3 cm. Como se ha comentado deberán ser exámenes centrados en actividades de comprensión, análisis, síntesis, aplicación de conocimientos, valoraciones…

Continuará.

Publicado también en "Chispas TIC y Educación"

Leer más artículos de Pere Marquès



 

 

 

¿Por qué no mejoran las notas de los alumnos con las TIC? (1 - Comentarios sobre los comentarios)

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¿Por qué no mejoran las notas de los alumnos con las TIC? (2)


 Revisando los comentarios al artículo  “¿Por qué no mejoran las notas de los alumnos con las TIC? (1)

1.-  Como dice Hermi Vega, si no tenemos TIC adecuadas en las aulas... no nos extrañe  que no mejoren los aprendizajes.

Necesitamos pizarra digital en las aulas de clase. Necesitamos ancho de banda suficiente de Internet. Necesitamos ordenadores bien mantenidos y de potencia adecuada…

De lo contrario es  como si a un carpintero que nunca ha trabajado con herramientas eléctricas le proporcionan  un taladro, pero un taladro que tiene poca potencia y las brocas están torcidas y desgastadas... Así difícilmente mejorará los muebles que haga o la eficiencia de su trabajo.

2.- Y si además le dan el taladro pero no le dan formación sobre cómo usarlo…  Como  dice Mordecal: hace falta formación. Y duele ver la irresponsabilidad que supone la compra de herramientas caras sin prever la formación de sus destinatarios. Supone tirar el dinero, al menos en parte.

3.- Sobre el tema del MEMORIZAR que comenta Marco Cueva y matiza Raquel, estaremos de acuerdo en que hay que compaginar todo. Hay cosas que debemos de seguir memorizando y estará bien hacer evaluaciones tradicionales para comprobarlo (p.e. determinada terminología; las personas necesitamos tener vocabulario para hablar y expresar ideas, sentimientos…).

Pero hay muchas competencias y otros objetivos educativos (p.e resolver problemas de física) que cuando pretendemos valorar su nivel de adquisición por parte del alumnado no deberíamos exigirles la memorización de toda la información necesarias para hacer el trabajo (p.e. las fórmulas en el caso de los problemas de física)...  Dejémosles hacer los problemas consultando "su chuleta", el libro... ¿por qué no, si lo que queremos es que nos demuestren que saben razonar, que saben construir un procedimiento para resolver el problema?

Otro ejemplo es permitir el uso de la calculadora. ¿Por qué no? Excepto cuando queremos que hagan cálculo mental o que demuestren que saben hacer sumas y multiplicaciones (sencillas) ¡claro ! En estos casos haremos los ejercicios sin calculadora.

¿Nos damos cuenta que obligamos a los alumnos a memorizar infinidad de cosas solamente para preparar los exámenes de la asignatura, de la selectividad, de las asignaturas  de la universidad… y una vez tengan el título y trabajen en una empresa... se acabó. Entonces podrán disponer siempre de su ordenador para acceder a la información necesaria para hacer sus tareas. Ya no necesitarán  memorizar. Necesitarán SABER HACER”. 

4.-  Y esto enlaza con dos de las aportaciones del comentario de Mada. Lo importante es interiorizar, sí, pero sobre todo lo importante es "hacer" cosas con lo que aprendemos. Y esto, se puede conseguir con las TIC, sí, pero también sin TIC.

Aunque a veces las TIC dlo van a facilitar mucho. Y es precisamente en estos casos (y no en otros) cuando es bueno e inteligente usar las TIC como sugiere Vrodac. Hemos de utilizar las  de las TIC de manera inteligente (de manera que aporten VALOR AÑADIDO)  y solo cuando aporten VALOR AÑADIDO.

5.- Para terminar, lo que comenta Silvia Pastor es "otro tema". Muchos alumnos no tienen motivos suficientes para hacer los trabajos que les encargamos, con TIC o sin TIC (las TIC aunque a veces atraen, no son un talismán para generar motivación en los alumnos).

Ahí es donde el profesorado (con TIC o sin TIC) hemos de procurar ser cada vez mejores. Con TIC o sin TIC hemos de lograr que los alumnos (cuantos más mejor) tengan motivos para hacer las actividades con las que consideramos aprenderán lo que queremos que aprendan. Y esto es muy difícil, pero es nuestro trabajo y debemos aplicarnos en ello (y las TIC pueden ayudar).

Tal  vez deberíamos decir más claro a los estudiantes de ciencias de la educación que ser maestro, ser profesora, no es un trabajo fácil. Es uno de los trabajos más bonitos y enriquecedores que hay, pero es difícil y duro.  Quien busque algo fácil mejor que se dedique a otra cosa.


Ver más artículos de Pere Marqués 

¿Por qué no mejoran las notas de los alumnos con las TIC? (1)

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¿Por qué no mejoran las notas de los alumnos con las TIC?


Bien utilizadas, con las TIC los estudiantes aprenden más


 Actualmente, con el plan “Escuela 2.0”,  nuestras aulas están recibiendo  las mayores dotaciones tecnológicas de la historia: pizarras digitales y lectores de documentos, ordenadores portátiles a disposición de cada alumno, intranets con plataforma educativa…  

¿Qué aportan? Estas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) proporcionan a los profesores y a los estudiantes nuevos canales de comunicación entre ellos y con la comunidad educativa, entornos virtuales aprendizaje y de trabajo colaborativo,  herramientas ofimáticas y la posibilidad de trabajar en la pizarra o en los portátiles con los infinitos recursos educativos multimedia de Internet. En definitiva, amplían enormemente el abanico de posibles actividades de enseñanza y aprendizaje que se pueden realizar. 

Las claves de la formación. Pero no basta con dotar las aulas recursos tecnológicos. Para lograr su “buen uso” didáctico e impulsar una verdadera innovación educativa, es necesario ofrecer una adecuada formación y apoyo a los profesores, proporcionándoles competencias básicas de manejo de las TIC y sobre todo modelos de uso didáctico de las TIC que sean fáciles, eficaces y eficientes. Con la formación el profesorado debe “ver” que determinadas actividades con las TIC facilitan su trabajo y facilitan los aprendizajes de los estudiantes; solo así podrá adoptar una actitud positiva hacia el uso educativo de las TIC 

 Y efectivamente, las investigaciones que hemos realizado desde el grupo DIM-UAB (ver http://www.pangea.org/dim/),  en coincidencia con las realizadas por otras instituciones y países indican que, cuando se dispone de las TIC adecuadas y se “utilizan bien”, las TIC facilitan la docencia, logran una alta motivación y participación de los estudiantes en las actividades de aprendizaje y facilitan la adquisición de algunas de las competencias básicas.

… Pero (en general) no  mejoran sus notas.

No obstante estas mismas investigaciones nos indican que, pese a que los alumnos aprenden más, en general no se observan mejoras significativas en los rendimientos académicos de los estudiantes, en sus calificaciones.

Dejamos al margen unas pocas investigaciones muy "de laboratorio", donde en algunos casos si se logran mejoras significativas. Se trata de experimentos realizados en entornos perfectamente definidos, centrados en unos objetivos muy específicos y que aplican unas pautas de trabajo sistemáticas contando con unos recursos idóneos y un profesorado altamente especializado y motivado… Estas experiencias resultan difícilmente transportables a los demás centros docentes, que no cuentan ni con los mismos recursos ni con los mismos profesores, y que deben atender unos objetivos educativos mucho más amplios.

Por lo tanto, podemos afirmar que en general, aunque profesores y alumnos nos dicen que realizando actividades de aprendizaje con apoyo de las TIC aprenden más, esta mejora en los aprendizajes no da lugar a una mejora significativa de sus calificaciones  académicas. 

¿Cómo se explica esta paradoja?

En estos momentos desde el grupo de investigación DIM-UAB estamos realizando nuevos estudios centrados en esta problemática en aulas con pizarra digital y también en aulas 2.0 (ver investigaciones en http://www.pangea.org/peremarques/). En estas nuevas investigaciones vamos a considerar distintas tipologías y niveles de estudiantes, y estudiaremos también los sistemas de evaluación que se utilizan y las competencias básicas cuyo desarrollo se puede ver beneficiado con el uso de las TIC.

Como punto de partida consideramos la evidencia de que lo que aprenden los estudiantes trabajando con las TIC, generalmente realizando actividades de aplicación de conocimientos y disponiendo para ello de acceso a diversas fuentes de información, no es lo que luego se les pide en los exámenes, que siguen siendo (casi siempre) los tradicionales exámenes memorísticos empecinados en evaluar la memoria de los alumnos en vez de valorar la adquisición de las competencias que hoy demanda la sociedad.

En definitiva, aunque con el uso educativo de las TIC los estudiantes puedan desarrollar competencias importantes en nuestros días, los exámenes se limitan a seguir evaluando fundamentalmente su memoria. Incluso ante los problemas, su capacidad para resolverlos estará condicionada a que “recordar” las fórmulas.

Es necesario…

Es necesario cambiar la manera en la que evaluamos. Por supuesto hay que seguir cultivando la memoria y asegurar a cada estudiante una adecuada red mental de conocimientos. Pero de una forma progresiva acorde a la edad, pensamos que los estudiantes deberían poder afrontar los exámenes (o al menos un 50% de los mismos) con libre acceso a diversas fuentes de información (libros, Internet…). 

Una invitación. Invitamos a todos los profesores lectores de este artículo a que hagan una prueba antes de fin de curso. En la clase (si tienen aulas 2.0) o en el aula informática. Se trata de poner un examen (no hay inconveniente en que lo hagan por escrito sobre papel) donde los estudiantes  puedan disponer de un ordenador para acceder a Google y a toda la información que quieran (excepto canales de comunicación interpersonal, redes…). Por supuesto las preguntas no podrán ser memorísticas, habrá que pensar otros ejercicios más de comparación, clasificación, razonamiento… El futuro irá por esta senda.

Y en este sentido, pensamos que conviene renovar urgentemente las pruebas de acceso a la universidad, de manera que  muchas de ellas los alumnos no solamente puedan sino “deban” realizarlas ante un ordenador, con acceso a las fuentes de información  de Internet. 

Y aún más…

Y aún más. Además del cambio metodológico y el cambio de los sistemas de evaluación, pensamos que no basta con maquillar el viejo curriculum con un “enfoque de competencias”. Debemos repensar los objetivos de la escuela a la luz de nuestro ideal humanístico y de las exigencias de la sociedad actual, y construir un nuevo curriculum para Primaria, ESO y Bachillerato. ¿Es que no vemos que la sociedad nos lo exige? 

Durante el próximo curso, en el grupo de investigación DIM-UAB vamos a construir una propuesta para este nuevo curriculum y vamos a estudiar a fondo estas nuevas formas de evaluación en las que el estudiante puede contar con apoyos TIC. Quien quiera participar en estos proyectos será bienvenido. La puerta de entrada está en http://dimglobal.ning.com/. Basta con registrarse y estaremos en contacto.

Ver más artículos de Pere Marquès

 

Nuevos tiempos, nuevas herramientas, nuevas metodologías (1). ¿Quién teme al “busca, copia y pega” de Internet?

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Busca, corta y pega.

¿Cuál es el problema del “busca, corta y pega”?

Son muchos los profesores que se lamentan de que, cuando encargan a sus alumnos hacer un trabajo sobre un tema, los estudiantes utilizan Internen como fuente de información para localizar trabajos similares a los que deben realizar y entonces proceden al “copia y pega”.

En estos casos, apenas realizan una lectura superficial para ver si procede la copia o si conviene recortar algo, no hay comprensión,  ni análisis, ni elaboración de síntesis personal, ni apropiación, ni aplicación… no se  construye nuevo conocimiento ni se desarrollan más competencias que las asociadas a esta “busca, copia y pega” dirigida a dar respuesta a la tarea encomendada por el profesor. 

De hecho algo parecido ya ocurría décadas atrás, cuando no existía Internet. Entonces la fuente de información eran las bibliotecas, y allí es donde los estudiantes de antaño copiábamos fragmentos de los libros y revistas para hacer nuestros trabajos. Pero existía un mayor esfuerzo, y no solamente muscular y psicomotriz al tener que copiar a mano estos textos, sino también cognitivo. Las publicaciones de las bibliotecas están escritas en un lenguaje culto y tienen un rigor y profundidad científica casi siempre muy superior a los requerimientos de los trabajos de los estudiantes, por lo que deben realizar un meticuloso proceso de selección y, más allá de las citas referenciadas, deben reelaborar y reescribir casi siempre la información que encuentran.
En Internet no es necesario, ya que además de los documentos con rigor científico pueden encontrarse también infinidad de trabajos hechos por oros estudiantes  y alguno de ellos, con retoques o incluso sin ellos, a menudo podrá servir. Basta “buscar, copiar y pegar”.

Y buscar es fácil. Además de las potentes herramientas de búsqueda asociadas a los navegadores y de los portales especializados en recopilar estos trabajos de los estudiantes (véase por ejemplo “el rincón del vago” <http://www.rincondelvago.com>),  los estudiantes disponen de canales permanentes de comunicación con sus amigos y colegas como la mensajería instantánea (Messenger…) y las redes sociales (Facebook, Tuenty…) donde pueden preguntar dónde encontrar trabajos similares a los que deben hacer.

Normalmente este tipo de trabajos son grupales; como nos alumbró Vigotsky, el trabajo en grupo colaborativo puede ser más enriquecedor y puede facilitar más y mejores aprendizajes. Pero, ¿qué ocurre… a veces? Que los alumnos se reparten las tareas grupales que van a ir recibiendo durante el curso y, aunque firman todos, solamente trabaja uno.  Bueno, a veces incluso se lo encargan a un amigo que sabe mucho, a cambio de otros favores.

¿Se enterará el profesor? El profesor recogerá los trabajos el día acordado y los corregirá, muchas veces en casa los fines de semana, por falta de tiempo en la escuela. A veces, tras la fastuosa portada con la que los estudiantes suelen envolver sus trabajos, descubrirá la “copia” fraudulenta  sorprendido ante el lenguaje culto empleado por unos alumnos de pobre vocabulario, o por la complejidad de los conceptos utilizados, o por alguna referencia a la “fuente de información plagiada” que los estudiantes olvidaron de borrar. Otras veces, el profesor no se enterará de la “copia”.  Y a menudo tampoco tendrá la certeza de que el trabajo lo hayan realizado todos los integrantes del grupo.

Es por todo esto que muchos profesores intentan detener el tiempo y mantener sus clases congeladas en el pasado negando la entrada de la tecnología y tomando medidas tan peculiares como prohibir a los estudiantes el uso de Internet como fuente información para estas tareas o exigir que los trabajos se presenten manuscritos.

¿Quién es el culpable de todo esto?

No hay duda de que con el simple “busca, corta y pega” no se aprende nada y tanto estudiantes como profesores pierden el tiempo. Pero, ¿Quién es el culpable? ¿Internet, por facilitar canales de comunicación y acceso a todo tipo de información?  ¿Los estudiantes, por aplicar la ley del mínimo esfuerzo? ¿Los profesores, por  utilizar metodologías del pasado en una época en la que hay nuevas herramientas que exigen el uso de nuevas metodologías?

¿Cómo la pizarra digital nos ayuda a integrar el “busca, corta y pega” en las buenas prácticas?

Partimos de la base de que los estudiantes si quieren practicarán el “busca, corta y pega”. Y lo que haremos será proponer una actividad en la que “necesariamente” deben reelaborar la información que encuentren en Internet, una actividad en la que necesariamente deban construir conocimiento para compartirlo con los compañeros y el profesor. Veamos la propuesta:

1.- En vez de encargar a cada grupo de tres alumnos que preparen un dosier sobre un tema, les encargamos que preparen una síntesis del mismo en 4 o 6 diapositivas  esquema (conviene que cada grupo se ocupe de un tema distinto). 

2.- Las diapositivas tendrán un máximo de 10 líneas con letra grande para que se puedan ver bien desde el final de la clase, e incluirán cada una alguna imagen significativa.

3.- Nuestro propósito no será revisar y corregir en casa o en el despacho sus trabajos, sino que los presenten ellos en clase con la pizarra digital para corregirlos en el aula entre todos.

4.- Además incentivaremos el interés de toda la clase anunciando que quienes descubran errores (ortográficos, de contenido…) en las diapositivas o en las palabras de los alumnos ponentes, recibirán una nota positiva, así como quienes les planteen preguntas interesantes relacionadas con el tema. Si motivamos adecuadamente al alumnado, podemos tener unas clases muy participativas.

No obstante, esta corrección colectiva supondrá dedicar un tiempo, quizás dos clases. Pero si los temas de cada grupo son distintos y de relevancia, estaremos aprovechando este tiempo para repasar y profundizar en aspectos importantes de la asignatura.    

5.- Los estudiantes deben saber que presentar oralmente unas diapositivas no quiere decir leer los  esquemas ante la clase, sino comentar, relacionar, completar con ejemplos… cada uno de los ítems del esquema. Si se limitan a leer su evaluación va a ser “0”, por bien que pueda estar el contenido.

Así, aunque encuentren en Internet alguna presentación que se pueda ajustar a su trabajo, necesariamente tendrán que revisarlas detenidamente y preparar un guión con lo que piensan decir de cada diapositiva. También tendrán que cuidar conocer bien el significado de cada palabra, concepto o dato que pongan en las diapositivas,  pues el profesor o cualquiera de sus compañeros podrán hacerles preguntas.

Aquí es donde está la clave de esta actividad. No basta con empaquetar un dosier con lo que encuentran por Internet. El grupo de estudiantes se ve obligado a preparar la exposición oral ante la clase. Y esta preparación les exigirá comprender, analizar, elaborar una nueva síntesis… construir nuevo conocimiento. Luego durante la presentación podrán desarrollar sus competencias de comunicación lingüística, autonomía e iniciativa, aprender a aprender… al exponer sus trabajo y contestar las preguntas de los compañeros y del profesor.

6.- El profesor opcionalmente  podrá hacer preguntas sobre el trabajo y su proceso de elaboración a los componentes de cada equipo, para asegurarse de que sí han trabajado en el proyecto.  
La nota que obtenga cada alumno dependerá de tres factores: la calidad y adecuación del contenido de las diapositivas, lo bien que lo expliquen a sus compañeros en clase y lo bien que contesten las preguntas del profesor. De manera que en un mismo grupo, no necesariamente todos los integrantes del mismo obtendrán la misma calificación; aunque el trabajo esté muy bien y la presentación se haga muy bien, si alguno no sabe contestar las preguntas del profesor puede quedarse con una mala nota.

Nuevos tiempos y nuevas herramientas requieren nuevas metodologías.  

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