Flamenco
es un baile español que viene de Andalusia. Aunque hay pistas en cuanto
a cómo esta música tradicional se desarrolló, los detalles se han perdido
en la historia.
Incluso el origen de su nombre
es no se sabe. Algunos lo atribuyen a los anos 1500 y los courtiers
Flamencos durante el reinado de Carlos V de España. Su ropa brillante
inspiró a los nombres dados las cosas chillonas o visibles, por ejemplo
flamencos y flamenco. Otros dicen que el flamenco era la nacionalidad
dada erróneamente por el pueblo a los gitanos. Otros dicen que el nombre
viene del término árabe fellah mangu - un trabajador que canta.
Las montañas Pyrenees que
corrían a lo largo de la frontera entre España y Francia siempre han
separado a España del resto de la cultura europea. Pero la costa mediterránea
de centenares de millas abrió el país a las influencias de las culturas
no solamente junto al mar pero también los más allá de él. Consecuentemente,
la música tradicional de España es muy diferente de lo que encontrarías
en cualquier otro país europeo. El Flamenco mezcla influencias el más
temprano de cuál vino de bailes hindúes, de los "threnodies"
de los griegos y de los mimas de Roma imperial.
En los días del Imperio Romano,
la danza andalua era ya próspera y alcanzando una medida de fama. Las
escrituras de Pliny, Strabo y Martial mencionan a las muchachas bailarines
de Cádiz, que estaban aun entonces usando castanets.
Bajo la reina romana una
gran cantidad de judíos entraron a España. El canto de los servicios
religiosos judíos tambien se mezcló con la música local.
En 711, el guerrero morisco
Tarik cruzó el estrecho que separa a Europa y África en el lado occidental
del Mediterráneo. Se trajo con él un ejército que conquistaría toda
España. Así comenzó casi 800 años de influencia árabe en la cultura
de Andalusia. Temprano en esta ocupación, mientras que la nueva cultura
empezó a arraigarse, un cantante morisco renombrado, Ziryab, se colocó
en Córdoba. Las canciones que trajo con él formaron la base de mucha
música española. Ziryab se acompañaba con un laúd especial. Tradicionalmente,
el laúd tiene cuatro cuerdas, pero él le agregó una quinta. Era éste
laúd de cinco cuerdas que se desarrolló en Andalusia como la guitarra
española.
De las alturas de los alminares
de los mosques que se originaron en Andalusia, los muezzins llamaban
a los fieles al rezo. Y su grito, también, coloró la música local.
Finalmente, los gitanos comenzaron
a llegar a España durante el siglo 15. Muchos se colocaron en Andalusia.
Trajeron la intensidad a la música local - sentimentalismo, tragedia.
Los gitanos parecen haber consolidado las varias ramificaciones en el
flamenco que conocemos hoy. Cultivaron y popularizaron el cante hondo.
El nombre se refiere a las profundidades emocionales que alcanzan sus
cantantes.
Flamenco combina la guitarra
acústica, cantando, bailando y palmoteo. El bailarín del flamenco lo
exporta con pasión, fervor, e incluso expresiones torturadas pero se
esfuerza siempre a tener la gracia y la dignidad. La guitarra - puede
haber una o varias - y la palmadas rápidas y rítmicas de los cantantes
y de los bailarines hacen la escena. El bailarín no comienza inmediatamente,
sino que espera, absorbiendo el aplauso y el canto hasta que esté inspirado
a bailar.
Como el jazz americano, el
flamenco requiere la improvisación. Es la expresión espontánea de las
emociones del bailarín. Los españoles lo llaman duende, que significa
literalmente "goblin" o "fairy", pero al bailarín
del flamenco significa una fuerza interna que propele una ejecución
inspirada. Un bailarín con duende va más allá de la maestría técnica
a expresar sus emociones, alcanzando un baile muy conmovedor. Los que
no cantan pueden gritar: ¡olé! o ¡baile! ¡baile!